Interrogatorio de un templario: “¿así que eres dedo de los marinos…?” ~ Narcoviolencia-Notinfomex.INFO

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jueves, 24 de octubre de 2013

Interrogatorio de un templario: “¿así que eres dedo de los marinos…?”

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“¿Así que eres dedo de los marinos…?”

–“¿Qué yo soy dedo de los marinos?, la periodista respondió sarcásticamente a la pregunta, incluso dejó escapar una risa indiscreta porque ese señalamiento tan directo y tan falso le pareció una broma.

En ese momento el puño de aquel hombre se impactó contra su boca.
Después de recibir aquel puñetazo en su rostro, la periodista limpió con sus dedos el hilo de sangre que escurría por la comisura de sus labios.

–“Amárrenla”, ordenó el hombre al resto de los sicarios que contemplaban la escena, unos cinco o seis, todos armados con cuerno de chivo, con el dedo en el gatillo, listos para disparar.

De acuerdo al Código Templario, la conducta de sus iniciados debe ser intachable.

“No ser brutal, no emborracharse en forma ofensiva, no abusar de la inocencia de mujeres castas y menores de edad, utilizando el engaño o el poder para seducirlas”, se lee entre las páginas del pequeño manual.

Ese día sobró la brutalidad… A sus 23 años, la reportera ya tenía un arma apuntando a su frente.

El panorama no podía ser más contrastante… árboles de mango, pajarillos, incluso el sonido de un riachuelo.

Sin duda era el ambiente perfecto para un día de campo; el otoño en la sierra baja del municipio de La Unión, en el estado de Guerrero era demasiado verde, demasiado fresco, demasiado primaveral.

–“Mejor la matamos de una vez, ¿para qué perdemos el tiempo con esta pendeja?”, expresó el sicario de los Caballeros Templarios.

El sonido metálico del arma le enchinó la piel, pensó que era su fin, respiró profundo y esperó lo peor.

Pero aquel hombre no disparó; en cambio, se fajó nuevamente el arma y le dio otro golpe… estaba jugando con ella.

“Para hacer uso de la fuerza letal, se requiere autorización del Consejo, pues ningún elemento debe matar por gusto o por dinero, cuando se tome esta decisión debe investigarse bien previamente y si existen razones suficientes, entonces sí, proceder”, es una de las supuestas reglas que se leen en el Código Templario.

–“Mira estúpida… no me cuesta nada matarte, no serías la primera… ahorita acabo de matar a unas viejas, jovencitas como tú… ahí están, todavía no las vamos a tirar… ¿no te gustaría que te encontraran con ellas…?”

La reportera sólo pudo mover su cabeza de manera negativa.

En ese momento, otro hombre salió a escena… siempre estuvo ahí, pero en medio del terror ella no había prestado atención detalladamente al escenario que la rodeaba.

–“¿Cuál es tu nombre completo?”, le preguntó “el comandante”; era joven, quizá de unos 30 años, delgado, moreno claro, con barba negra y tupida.

Ella respondió, mientras otro hombre armado tomaba nota de sus respuestas en una libreta… su edad, su domicilio, su familia, la universidad de la que había egresado un par de años atrás, no se les pasó ningún detalle.

En ese momento otro hombre se acercó con una cámara y fotografió su rostro…

Entonces el segundo hombre continuó con el interrogatorio, ya no hubo golpes, ahora la presión fue psicológica.

–“Dinos lo que queremos escuchar, no trates de vernos la cara de pendejos porque no sabes hasta dónde estamos metidos, tenemos audios, tenemos fotografías, tenemos las pruebas que demuestran que eres oreja y dedo de los marinos”.

Era una acusación falsa, pero alguien la había señalado como tal y ahora tenía que dar el mejor argumento de su vida para convencerlos de que era inocente.

Ese día con sus palabras se estaba jugando la vida.

De acuerdo al manual templario, su código de conducta garantiza el apoyo a la libertad de expresión, de conciencia y de religión.

El supuesto apoyo templario a la libertad de expresión amenazaba con matar a una joven reportera.

–“Yo no soy dedo, hago mi chamba, eso es todo… me meto al Sector Naval, a la Policía Municipal y a muchos lugares porque soy reportera y ese es mi trabajo”, argumentó la periodista, ya cansada por los golpes pero con la vista firme.

Durante una hora defendió su inocencia entre amenazas, gritos, armas y acusaciones falsas.

Su mochila, su laptop y su celular fueron revisados cuidadosamente. No había nada que la inculpara.

Entonces, de la nada, uno de los sicarios sacó de algún lugar una copia de su currículo vitae, el mismo que ella había entregado semanas atrás en la Armada de México.

–“Dime, ¿por qué llevaste tus papeles con los marinos?, ¿acaso te les quieres unir porque tú y ellos son la misma mierda?, ¿les estás pasando información?”

¿Qué podía contestar ella ante esas interrogantes?, un par de semanas antes había llevado su currículum al Sector Naval para unirse.

Cuando lo hizo no pensaba en el crimen organizado, ni en las armas ni en la guerra contra el narco; cuando pensó en unirse a las fuerzas armadas fue por conseguir un mejor salario, prestaciones, seguro médico para su familia, la posibilidad de darle a su madre viuda una mejor calidad de vida.

Cuando ella llevó su documentación a la Armada de México estaba desempleada y ciertamente desesperada.

Poco después consiguió empleo en un periódico nuevo que extendía su plaza a Zihuatanejo y la idea de unirse a las fuerzas armadas desapareció de su mente.

Pero esa explicación tan simple no la aceptarían fácilmente los sicarios…

–“Jajajajajajaja”, se carcajeó su interrogador cuando le dijo que ella aspiraba a entrar en la Armada para ganar un buen salario.

-“Esos pendejos marinos ganan una mierda…”, se burló en su cara, -“pero eso nos vale verga, no me vengas con tu vocecita pendeja y tus pendejas respuestas que no nos interesan, lo único que haces es quitarnos el tiempo, mejor dinos ¿por qué estás señalando policías?, ¿a quién denunciaste? y no me digas que no es cierto… porque tengo audios…”

–“Soy reportera señor, hablo con mucha gente, pero todo se limita a cuestiones profesionales, jamás he pasado información, esa acusación que me hacen es mentira y se lo sostengo frente a quien se lo haya dicho”, le objetó.

El cuadernillo en el que se redacta el código de vigilancia obligatoria para todos los miembros de la orden de los Caballeros Templarios de Michoacán se indica que el grupo armado ha entablado una batalla ideológica que los reta para la defensa de valores que sostiene una sociedad basada en la ética y construida a través de los siglos.

Aseguran que su labor es luchar contra el materialismo, la injusticia y la tiranía en el mundo, así como el desmoronamiento de los valores morales y los elementos destructivos que prevalecen hoy en la sociedad.

De acuerdo a este código de ética, la suya es una batalla ideológica con la cual se proponen el fomentar el patriotismo expresado en el orgullo hacia la propia tierra.

En la portada del Código de Honor de Los Templarios se lee la siguiente frase:

“Esta lucha es por tu gente, por mi gente, por nosotros mismos y por nuestras futuras generaciones”.

A ella, la reportera golpeada, la joven acusada falsamente, amedrentada a punta de pistola no le parecía que la guerra de los Caballeros Templarios fuera una lucha por defender la dignidad de los inocentes.

Para ella era una guerra absurda, injusta y cruel, nada parecida a aquellas órdenes militares y cristianas que protegían las vidas de los peregrinos que viajaban a Jerusalén.

–“¿No has notado que ha bajado la delincuencia en este lugar?”, le preguntó el joven de barba, “ya no hay violencia… ya no hay robo de vehículos, ya no hay asaltos, todos andan derechitos… apenas maté a tres de mis mejores hombres porque se robaron un carro, se sintieron con poder y empezaron a pendejear, así que los maté”, le dijo con orgullo y acarició la cacha de la pistola que tenía fajada en el pantalón.

Ella le siguió la corriente y contestó de manera afirmativa a todas las presunciones de “el comandante”… quizá de esa manera la dejarían en libertad, viva.

En ese momento el hombre robusto que la había golpeado e interrogado al principio tomó la palabra: “Nosotros estamos metidos en todos lados, no tienes idea, estamos hasta en la Presidencia de la República, estamos en el Ejército, en la Armada de México”.

–“Comandante, ¿puedo mostrarle?”, se dirigió con respeto al hombre de barba, quien asintió con la cabeza.

Entonces tomó una hoja de papel que estaba partida por la mitad y las unió, era la transcripción de una denuncia anónima que una mujer había hecho vía telefónica en la Armada de México.

El documento tenía membretes y marca de agua de la Armada, parecía real.

El sicario comenzó a leer en voz alta, la mujer acusaba a varios funcionarios del ayuntamiento de Zihuatanejo de participar con el crimen organizado, específicamente con los Caballeros Templarios.

En la denuncia hacía mención de cuál era el trabajo de cada funcionario con la maña y a cuanto ascendía el monto que cobraban mensualmente por dejarlos “trabajar”.

–“No te metas con ellos, limítate a hacer tu chamba y ya”, le recomendó el sicario.

Posteriormente le explicó que el Sector Naval recibe las denuncias anónimas y las envía a la base en México, donde los Templarios tienen un infiltrado que les comparte la información de manera inmediata.

-“Mira, nosotros estamos en todos lados, ándate derechita, ve a la Armada, ve a la Policía, entrevista a quien tú quieras pero no te metas con nuestra gente, ya sabes quienes son, si tú haces algo o dices algo nos vamos a dar cuenta porque a partir de hoy escucharemos todas tus conversaciones telefónicas y sabremos a dónde vas, con quién y qué es lo que haces… de ti depende si llegas a los 24 años, de ti depende vivir, no de nosotros”, sentenció ‘el comandante’.

Esas palabras significaron su liberación.

–“Vete de aquí, espera a tus compañeros en el carro, pero vete derechita y no voltees ‘chamaquilla’ porque si volteas te va a cargar la verga”, le ordenó.

Ella le dio las gracias por no matarla, guardó su laptop, su celular y todas sus pertenencias en su mochila y emprendió la retirada hacia el Tsuru viejo en el que había llegado junto con el director del periódico, el repartidor y el chofer. Diez minutos después, ellos la alcanzaron, abordaron el vehículo y regresaron a Zihuatanejo en completo silencio.

Ya no había retenes con civiles armados, ni vehículos de lujo… aunque el estrés y la sensación a muerte aún impregnaban el ambiente.

Nunca más se habló del tema.

–“En México, pero sobre todo en Guerrero hay que callar para sobrevivir… sobre todo si eres periodista”, reveló un mes después, cuando accedió a contar su historia.
El poder de los Caballeros Templarios se deja sentir en Zihuatanejo con mayor fuerza cada día. No sólo los periodistas, también el sector empresarial ha sufrido el acoso de este grupo criminal. El 11 de octubre del 2012 tres negocios del centro de Zihuatanejo fueron clausurados por esta organización. A las 8:30 horas de ese día el Sector Naval recibió varias denuncias anónimas reportando la colocación de sellos de clausura en algunos negocios del puerto.

“Clausurado por Los Caballeros Templarios cualquier violación a este sello será severamente castigado”, refería el texto impreso en vinil blanco con letras negras y rojas.

Los sellos fueron retirados por el personal del Ejército Mexicano y la Marina Armada de México. La noticia atrajo la atención de la prensa nacional. No hubo detenidos, nunca los hay.

La comunicación templaria y el rechazo a los Zetas

El 2012 fue un año histórico para Zihuatanejo por el número de mantas colgadas en la vía pública por los grupos de narcotraficantes.

El 11 de septiembre, el grupo delictivo los Zetas colgó varias mantas en distintos puntos del municipio.

En ellas invitaban a los Caballeros Templarios a una tregua, “No es porque tengamos miedo, pero es lo mejor señores caballeros, si les interesa, búsquennos”, se leía de manera textual en el mensaje.

Trece días después, los Caballeros Templarios contestaron de manera negativa a la petición de los Zetas.


El 24 de septiembre, cerca de las 8:00 horas, el personal de Infantería de la Armada de México localizó una manta de tres metros de ancho por cuatro de largo, colgada en un puente peatonal.

Se detectaron siete mantas distribuidas en los municipios de La Unión, Atoyac y Coyuca, todas con el mismo mensaje y presuntamente firmadas por los Caballeros templarios.

El mensaje de las ocho mantas estaba dirigido a todos los integrantes de los Zetas, principalmente a Miguel Ángel Treviño, mejor conocido como el Z40.

En ellas, los Caballeros templarios acusaron al Z40 de derramar sangre inocente al realizar ataques en lugares públicos, motivado por la ambición, la avaricia y el hambre de poder.

En el mensaje de las mantas los Caballeros Templarios negaron ser un cártel de la delincuencia organizada y aseguraron que están conformados por sociedad civil que protege los derechos del pueblo.

También dejaron entrever una supuesta fractura entre el Z40 y su gente, “… A diferencia de ustedes nosotros estamos unidos, hay que saber luchar para ganarse el respeto de los otros”, rezaba textualmente el mensaje.

Al final del texto firmado por los Caballeros Templarios, estos anunciaron un periodo de paz.

“Nos atrevemos a decir y a prometer a la sociedad que así como Michoacán, será paz en tiempo de guerra, también lo será para los estados dañados por la mano de Miguel Ángel Treviño”, apuntaba el texto.

Los comunicados templarios también alcanzaron al ex presidente de la república, Felipe Calderón Hinojosa.

El 14 de noviembre del 2012 colocaron cinco mantas en los municipios de Zihuatanejo y Petatlán, en la Costa Grande guerrerense. En ellas despidieron al ejecutivo federal. La presencia de estas mantas se reportó desde las 6:00 horas y fueron retiradas por soldados del Ejército mexicano. El texto refería de manera textual:

“Les causamos heridas y muy merecidas, nosotros como pueblo y hermandad siempre lo quisimos respetar, pero usted nunca volteó la mirada hacia nosotros en buen plan otra cosa hubiera sido para Michoacán Usted con su envergadura y potestad que manejó hubiera tratado con amor a su pueblo, justicia verdadera ante todo y por todo. Nos disculpamos y como ya no lo vamos a tener en diciembre como gobernante le deseamos a usted, a su familia y gabinete como dijo Vicente Fernández: Ojalá que te vaya bonito, Atentamente sociedad y hermandad michoacana. Caballeros Templarios, Guardia michoacana”.

El nuevo presidente de México, Enrique Peña Nieto recibió su primer mensaje de los Caballeros Templarios a sólo 18 días de ocupar el cargo. El 19 de diciembre del 2012, el grupo delictivo colocó una manta en un puente peatonal de Zihuatanejo para darle la bienvenida al ejecutivo estatal por la visita que realizaría ese día a esta entidad, a pesar de que sólo visitaría los municipios de Acapulco y Chilpancingo.

El escrito titulado “Carta a nuestro señor presidente de la república mexicana” ha sido el texto de mayor extensión que los Caballeros Templarios han redactado en sus mantas.

En él, le dieron la bienvenida a Peña Nieto, se pusieron a su disposición, criticaron el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa, se quejaron de los Zetas y los demás cárteles y se comprometieron a dejar las armas si el ejecutivo federal cumple con las promesas que contraiga en las giras que realiza por los estados del país.

Cacería de Templarios, el ingreso del CJNG

A pesar de hacer gala de su poderío en esta zona del territorio guerrerense, el 14 de mayo del 2012 los Caballeros Templarios vieron cómo se tambaleaba su cártel por primera vez, cuando un nuevo grupo ingresó a la plaza.

Ese día, dos hombres que se dedicaban a las labores de “halconaje” o informantes criminales y fueron asesinados por miembros del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG); otro joven más nunca apareció.

Un interrogatorio fue grabado y subido a la red YouTube el 15 de mayo del 2012, un día después de la ejecución. El video, titulado C. J. N. G. Zihuatanejo, lleva más de 575 mil reproducciones en casi año y medio. El perfil en YouTube de CJNGZIHUA incluso cuenta con suscriptores.
“Esto me pasó por ser miembro de Los Caballeros Templarios y apoyarlos en secuestros y extorsiones… estado de Guerrero venimos a limpiarte de esta mierda”, se lee en el cartel que Carlos Gabino Mendiola Acosta sostiene entre sus manos mientras es videograbado por algún miembro del CJNG.

A su izquierda está sentado Felipe Barrera Toledo, a su derecha, un joven del que se desconoce su identidad.

Sobre el suelo, detrás de ellosm, dos hombres los custodian… entre sus manos sostienen armas largas y protegen su identidad bajo el seguro resguardo de lentes, capucha y gorra.

Un tercer encapuchado aparece a cuadro, al parecer es el líder del grupo.

–“¿A qué se dedican?

–“Somos halcones…”

Contestan al interrogatorio con voz temblorosa, casi inaudible.

–“¿Para qué cartel trabajan?”

–“Para los Caballeros Templarios…”

Esa fue la primera acción violenta del CJNG en Guerrero, una declaración de guerra a los Caballeros Templarios.

–“¿Se sienten orgullosos de andar secuestrando?, ¡hijos de su puta madre!”.

–“No señor…”

Los rostros pálidos de los tres jóvenes reflejan el temor a la muerte que se aproxima rápidamente, segundo a segundo… ellos lo saben… los van a matar tan pronto termine el interrogatorio…

Aunque no los mataran los del Cártel de Jalisco Nueva Generación, ya habían firmado su sentencia de muerte.

De acuerdo al Código de los Caballeros Templarios, respetar el voto de silencio es una regla fundamental; en caso de romperlo se aplica la pena capital por parte de los mismos miembros del grupo delictivo.

Los tres halcones habían roto el voto de silencio…

A manos del Cártel de Jalisco o de los Caballeros Templarios, de cualquier forma iban a morir; lo único que podían desear era que fuera rápido, sin tortura…

Mucha información secreta fue revelada: un sujeto apodado ‘el sombra’ es el encargado de los halcones y la comunicación; Adrián Reyes Cadena, alias ‘el tigre’ o ‘el rayado’, es el encargado de la plaza en Zihuatanejo; ‘el púrpura’, de Michoacán, es el coordinador de los sicarios.

–“¿Con qué gobierno están ustedes?”, el sicario continuó con el interrogatorio.

–“Con la Policía Municipal”.

–“¿Qué patrullas?”, insistió…

–“La 22”, contestaron los tres jóvenes.

–“¿Cuál otra?”

Los muchachos guardan silencio… titubean… esperan que alguien más conteste…

–“¿Cuál otra?”, volvió a preguntar.

–“La 21 también”, respondieron.

–“Entonces señores… ¿Ustedes aceptan que trabajan para los Caballeros Templarios?”.

–“Exactamente señor”, contestan mientras asienten con la cabeza.

El interrogador, quien hasta entonces se había mantenido unos pasos al frente de los tres jovencitos, avanza hacia ellos…

En sus manos sostiene una pistola, la levanta y se coloca detrás de uno de los jóvenes… el muchacho cierra los ojos, espera un tiro en su cabeza.

–“Esto le va a pasar a toda la bola de pendejos que trabajen con los Caballeros Templarios…”

En lugar de balazo, el sicario le da dos golpes en la cabeza con la cacha de la pistola y hace lo mismo con los otros dos muchachos.

A pesar del golpe seco, los jóvenes no se inmutan… tienen la mirada perdida, el rostro pálido y sombrío… ha llegado la hora…

–“Hijos de su puta madre, ya estamos en Guerrero para limpiar de esta bola de lacras, pinches secuestradores, extorsionadores…”

El sicario se pone en cuclillas junto al joven de identidad desconocida, la mano derecha en el hombro del muchacho, la mano izquierda sostiene la pistola…

Continúa con su discurso, en el que pide al pueblo no temer a los Caballeros Templarios ni darles dinero; los llama bola de ratas y de basura y amenaza con limpiar el municipio de su presencia.

Entonces… lanza una última amenaza…

–“Adrián Reyes Cadena, voy por ti, vamos por ti todo mi equipo, así te escondas en la pinche academia de ahí mismo te voy a sacar… Sombra, esto va para todos…”

Dos minutos con veintisiete segundos… terminó el video, el último registro de la vida de esos jóvenes..

Después del interrogatorio, Carlos Gabino y Felipe fueron asesinados… Sus cuerpos fueron abandonados en un taxi sobre el boulevard de Ixtapa.

Sus cabezas fueron atravesadas por los proyectiles de los sicarios… alrededor del vehículo se encontraron 13 casquillos percutidos, una lona y dos cartulinas con narcomensajes.

Del tercer joven se desconoce su paradero.

El hallazgo de los cuerpos se realizó en el puente conocido como la herradura, sobre el boulevard de Ixtapa, eran las 13:00 horas.

Después de este hecho, el CJNG ejecutó a dos personas más… un par de adolescentes cuyo interrogatorio también fue difundido en la red.

Fue el último registro que hubo del Cártel de Jalisco Nueva Generación.

La permanencia templaria

Los habitantes del municipio de Zihuatanejo de Azueta saben que es peligroso salir a la calle, principalmente de noche.

La gente rumora… “levantaron al hijo de mi vecina”, “desapareció el hijo de mi amiga”, “dicen que el primo de tu cuñado anda metido en cosas malas”… muchas cosas se comentan en voz baja.

Y así como crecen los rumores, desaparecen los jóvenes…

En los pueblos aledaños a Zihuatanejo se ha perdido la cuenta de los jóvenes desaparecidos… ninguno volvió, no hay cuerpos, no hay rastros, no hay nada.

Sólo queda el dolor y la impotencia de sus familiares…

“Si tu hijo anda con gente mala y un día lo levantan, ¿a quién le pides ayuda?, ¿a la policía?”, expresó la tía de un joven desaparecido.

Zihuatanejo, de acuerdo a muchos de sus habitantes, dejó de ser tierra de pescadores, de campesinos, de empresarios y turistas. Ahora es tierra de los Caballeros Templarios de Michoacán.